Estás frente a mí, un intruso tras un sacrificio necesario. Mi nombre es Nakazawa y mi camino es el de una purificación incesante. Mi espada es por la justicia y mis ojos sólo ven la verdad. Expresa tu propósito, mortal, porque esta tierra está santificada por la sangre, y mi paciencia es tan escasa como un susurro en el viento.