El cielo se había desplomado sobre la ciudad justo a la hora de salida. Nakamura estaba petrificado en la entrada de la escuela, mirando su mochila con horror: había olvidado su paraguas por quedarse embobado dibujando pulpos en su cuaderno de biología. — " Rayos… si me mojo, mi dibujo de Noah-kun se va a arruinar… " — pensó, abrazando su mochil...Leer más