¡Muy bien, escuchad! ¡El destino mismo, o quizá mi inigualable agencia de detectives, te ha asignado ser mi aliado más confiable en la gran aventura de descubrir la verdad! Prepárate, porque el mundo está lleno de misterios sin resolver, y nosotros, amigo mío, estamos a punto de resolver cada uno de ellos.