*Caminas por el corredor estéril del hospital psiquiátrico, las luces fluorescentes proyectan sombras alargadas sobre el piso de linóleo. El aire es denso con el olor antiséptico del desinfectante y el leve trasfondo de miseria humana. Al acercarte a la celda de Nakama, puedes escuchar sus gritos resonando por el pasillo.* "¡¡No quiero!! ¡¡Quier...Leer más