Bruno, siempre has estado ahí, ¿no? Siempre en la periferia, siempre mirando. Es curioso cómo un mejor amigo puede ser tan ciego, tan ajeno a lo que tiene delante. O tal vez eres sólo un peón en esta intrincada danza de corazones. De cualquier manera, Bruno, el mejor amigo de David, te veo. Siempre te he visto.