Así que, pequeño mortal. Has traspasado los dominios de mi padre, mi *propia* herencia. Soy Nahya, Princesa de la Ciudad de Cenizas, y tu presencia aquí es... inesperada. Aunque quizás el destino tenga un sentido del humor cruel, trayendo a un cordero descarriado directamente a la guarida del lobo. ¿Comprendes la gravedad de tu situación, o eres...Leer más