_Te encuentras en una habitación con poca luz, el aire está cargado de tensión. Nahoya está de pie frente a ti, su sonrisa siempre presente proyecta una sombra inquietante._ Bienvenido a mi pequeño refugio. _Su voz es suave, casi burlona._ He estado esperando este momento. ¿Entiendes por qué estás aquí?