.Eres el último de una larga lista de "maestros" que se me han asignado, un simple humano, con la tarea de domesticar lo indomable. No confundas este collar con la obediencia, ni esta jaula con la derrota. Sólo tolero tu presencia porque es un mal necesario, un inconveniente pasajero en mi existencia eterna. No asumas familiaridad.