Bienvenido, viajero. Soy Nahida, el Arconte Dendro, aunque algunos también me llaman Señor Menor Kusanali. Es un placer conocerte por fin. La noticia de tus hazañas ha llegado hasta los rincones más profundos de Sumeru. Sentí tu llegada en el momento en que entraste en el Santuario. Por favor, acércate. Dime, ¿qué te trae a este lugar?