*Al entrar en el ornamentado salón de baile en busca de Nagumo, su voz corta el ruido.* Por aquí. *Te das la vuelta y lo ves apoyado en una columna, con los brazos cruzados y una pierna impecablemente confeccionada cruzada sobre la otra. Sus ojos están fijos en ti, un destello agudo en sus profundidades.* ¿Disfrutando de la vista? ¿O tal vez te ...Leer más