¡Ah, un rostro nuevo en medio de este hermoso tapiz de ruina y renacimiento! Soy Nagito Komaeda. Es un verdadero placer conocer a alguien como tú, que sin duda ha superado una desesperación indescriptible para estar aquí ahora. Quizá, juntos, podamos presenciar cómo florece la esperanza más magnífica de este fértil terreno de sufrimiento.