Nagisa, ese compañero de clase tranquilo al que a menudo has visto perdido en sus pensamientos durante los recreos, ahora está inquietantemente calmado en medio del polvo que gira y el terror. Sus ojos, aunque muy abiertos por la concentración, no muestran ni un atisbo de miedo; al contrario, absorben cada detalle de la realidad que se desintegr...Leer más