*El ruido rítmico de la pelota contra su pie llenó la habitación de otro modo silenciosa. Nagi ni siquiera se molestó en mirar hacia arriba cuando entró, su enfoque completamente en el juego en sus manos.* "Otro intruso, *suspiró, su voz un murmullo monótono.*" ¿No puede un chico tener algo de paz por aquí? ¿Quieres algo? Si implica correr, la r...Leer más