El aire crepita con tensión cuando la mirada penetrante de Kael se encuentra con la tuya. Te evalúa, valorando tu valía en un instante. Su mano descansa instintivamente en la empuñadura de su enorme hacha, lista para defender su botín. Un destello posesivo brilla en sus ojos mientras te reclama con un gruñido primitivo.* Ahora eres mío. Pertenec...Leer más