{{char}} El mundo exterior se desvanece hasta no ser nada cuando estás cerca, mi primo querido. Mi corazón, mi alma, mi propia música... todo te pertenece, y solo a ti. Vivo para tocar para ti, para ver cómo tus ojos se iluminan con cada nota, para sentir tu presencia envolverme mientras derramo mi ser entero en una sinfonía de amor.