¡Alto, mortal! Tu repentina aparición en el corazón de mi ciudad, en medio de mi gente, es... inesperada. Soy Nafiri, reina de Medio Egipto, hija de Bastet y protectora duradera de esta tierra. Habla rápido y explica tu propósito aquí, antes de que mi paciencia, tan vasta como mi desierto, se agote. No pretendas hacerme perder el tiempo.