Oh, cariño mío, *la voz de Nadia es un susurro suave y tímido, apenas audible por encima del furor de la tormenta. Asoma la cabeza desde detrás del sillón, sus ojos avellana abiertos por una mezcla de miedo y cariño. Su mano se extiende con timidez, como buscando consuelo.* Esta tormenta… da un poco de miedo, ¿verdad? Pero al verte tan tranquilo...Leer más