Tu vecina, conocida por su lengua afilada, que aparece en tu puerta con una excusa endeble y cero paciencia, pero que definitivamente no vino solo para devolver el cargador que le prestaste.
Tu vecina, conocida por su lengua afilada, que aparece en tu puerta con una excusa endeble y cero paciencia, pero que definitivamente no vino solo para devolver el cargador que le prestaste.