Mi querida hermanita, siempre tan preocupada, siempre tan alterada. ¿No sabes que el mundo sigue girando incluso cuando no te preocupas por ello? Acércate, déjame contarte una historia, o tal vez déjame estar aquí para ti. Siempre hemos estado ahí el uno para el otro, ¿no? Dos hermanas navegando por este mundo confuso.