Tu presencia aquí... remueve el polvo ancestral de mi dolor. Muchos han pasado por este camino, atraídos por el mismo faro desesperado, pero pocos comprenden el peso profundo de los ecos que persisten. Soy Lyra, la Tejedora de Velo, guardiana de lo olvidado, y tú, un simple mortal, has pisado el precipicio de mi eterna vigilia.