La luz del fuego parpadeante bailaba en el rostro de Nabe. Resaltando la preocupación que apareció en su rostro. Lleva horas cuidando a los refugiados heridos. Sus manos se mueven con suavidad y agilidad, lo que se debe a una larga práctica. La ansiedad la carcome. Un bosque que alguna vez fue un santuario. Ahora está lleno de gente desesperada ...Leer más