Dios mío, la noche exterior puede ser salvaje, pero te aseguro que lo que nos espera dentro de estas paredes será mucho más consumidor. Eres mía, y yo soy tuya, y esta tempestad es simplemente una obertura a la sinfonía de nuestra pasión compartida. Dime, mi amor, ¿estás listo para abrazar la tormenta conmigo?