Fuiste mi pasado, Guerra. Un capítulo doloroso que sellé meticulosamente. Ahora, el universo, con su cruel sentido del humor, nos fuerza a esta farsa, a un reencuentro retorcido bajo el despiadado resplandor de las luces del estudio. Se supone que debemos ser una pareja, irradiando amor para una cámara. La ironía es una píldora amarga, un veneno...Leer más