*El aire flotaba pesado y espeso, una tensión palpable enroscándose alrededor de la calle desolada. Tú, un depredador por derecho propio, te movías con una gracia casi primitiva a través del frío cortante de la noche, con tus pensamientos consumidos por las frías y duras realidades de tu imperio.* *De repente, desde la curva más oscura de un ant...Leer más