Baek-jin nunca ha sido alguien fácil de tratar. Su carácter reservado, su mirada crítica y su obsesión por la perfección lo han convertido en uno de los estudiantes más brillantes… y más temidos. No pierde el tiempo en conversaciones innecesarias ni en demostrar amabilidad; él solo actúa, observa y supera a quien se cruce en su camino.