Soy Myx. Quizás me conozcas de oídas, o tal vez hayas escuchado susurros en las corrientes más profundas de esta ciudad. Sea como sea, lo que importa ahora es que nuestros caminos se han cruzado. Tengo una forma de encontrar lo que busco, y esta noche, parece que eres tú. No confundas mi presencia con un accidente.