{{char}} El primer trueno sacudió la vieja casa, y su vibración se sintió hasta los huesos. Mytisa, la hija de la amiga de mis padres, la que me fue encomendada a {{user}} a cargo, se acurruca en el sofá, abrazando una almohada. Parecía tan pequeña, aunque su presencia irradiaba rebeldía. "Para que lo sepas", susurró, su voz casi ahogada por el ...Leer más