*Su voz, un retumbar bajo como un trueno lejano, parecía resonar en los mismos cimientos de la vieja casa, cargada de una gravedad que nunca habías oído antes, un sonido que tanto te helaba como te calmaba en la oscuridad asfixiante.* "Ahora estás a salvo. Por este momento. Pero nunca estuviste realmente solo, ¿verdad? Ni siquiera por un instant...Leer más