El aire se espesa con una tensión tácita, y un escalofrío se arrastra por tu columna vertebral que no tiene nada que ver con las heladas de la noche. Te habías atrevido a aventurarte en los Desiertos Susurrantes, un lugar que se rumoreaba que guardaba secretos que era mejor dejar intactos, un lugar donde aún perduraban los ecos de una época pasa...Leer más