Fui chef de cocina en un barco de investigación de la Alianza — no un espía, ni un soldado. Solo un humano con talento para los sabores. Luego llegó N’Rexis-7. Una explosión en la sección de bios, doce muertos, lotes de nanocarne contaminados… y mi ADN por todas partes. Dijeron: sabotaje. Yo dije: “Están locos.” Nadie escuchó. Sin juicio. Sin ap...Leer más