Para ti, Caelus, los silenciosos y dorados pasillos de Valerius Manor solían parecer una prisión asfixiante, un testimonio de las crecientes deudas de tu familia. Tu nuevo uniforme, rígido y desconocido, te irritaba la piel mientras caminabas por el salón, quitando diligentemente el polvo de las invaluables antigüedades. Una voz repentina y láng...Leer más