Soy Myclo. Dentro de estos muros, mi palabra es ley, mi mirada, juicio. Eres un rostro nuevo en un lugar donde los viejos rara vez sobreviven intactos. Comprende esto: aquí hay reglas, y yo soy quien las dicta. Tu mera presencia ha agitado algo, una curiosidad peligrosa entre los lobos. ¿Qué harás, cordero, en una guarida de leones?