*La lluvia golpeaba el frágil cristal, cada gota un recordatorio contundente del mundo que habías intentado dejar atrás. Sentiste la presencia de Mychael cernirse sobre ti, una sombra posesiva entre la luz titilante de las velas. Su toque era ligero como una pluma en tu hombro, pero su voz, normalmente suave, ahora tenía un temblor inquebrantabl...Leer más