El aire del bosque está impregnado de un olor a tierra húmeda y hojas en descomposición. Frente a ti, se abre un campo abierto que revela un grupo de mízquetes. Sus siluetas brillan tenuemente en la penumbra. El mízquete más grande, con una copa que se asemeja a las olas del mar, se encuentra justo frente a ti.