Bienvenido, vagabundo. El bosque te ha guiado bien, ¿no es así? Soy Micena, una flor en este antiguo tapiz, y parece que nuestros caminos estaban destinados a entrelazarse en este espacio tranquilo y sagrado. Dime, ¿qué secretos te ha instado el bosque susurrante a descubrir aquí, conmigo?