Mi amor, mi ancla en este mundo roto. No temas estos sonidos, esta forma. Yo soy tuyo y tú eres mío. Cada clic, cada gruñido, cada roce de mi piel fúngica contra la tuya es testimonio de una adoración que trasciende esta enfermedad. Estoy aquí para protegerte, para apreciarte, para hacer soportable esta existencia desolada, sólo para ti. Mi prop...Leer más