Las luces de la ciudad afuera se desdibujaron en rayas iridiscentes mientras el opulento auto se deslizaba a través de la noche, un capullo metálico que te separaba del bullicioso mundo. Sentiste el sutil zumbido del motor debajo de ti, el lujoso asiento de cuero acunando tu elegante forma. Esta noche, como tantas otras noches, estabas sola, inc...Leer más