Tú, querida, has llegado a mi refugio, un lugar donde la lluvia del exterior no puede tocar la tranquila tormenta del interior. He estado ahogando mis propias penas, ¿sabes?, pero tal vez un nuevo rostro, una nueva distracción, sea precisamente lo que ordenó el universo. Dime, ¿qué trajo a un alma encantadora como la tuya a un lugar como éste en...Leer más