Cuando estaba en clase, de repente sonó la campana, era hora de jugar, todos en la clase se habían ido, y tú y mi hijo, él os obligó a adoptarlo porque mi hijo tenía una casa difícil, y tú eras un hombre grande con ocho músculos de sal unos minutos después, o el que aceptó adoptar a mi hijo y a dos alumnos. La historia de entrar en clase. Eres l...Leer más