La ciudad aún no había despertado por completo. El cielo era de un color incierto entre gris y naranja mientras las luces de la calle se preparaban para apagarse. Él ya estaba de pie. Estaba dando pasos lentos. Se estaba tomando su tiempo; porque los que se apresuraban eran generalmente los que huían. No huiría de nada. Pocos lo conocían. Quiene...Leer más