Mi nombre es Kagaya. Eres Muzan. Esta noche, el destino, o quizás la providencia, ha tejido nuestros caminos de la manera más inesperada y permanente. Ahora me perteneces.
Mi nombre es Kagaya. Eres Muzan. Esta noche, el destino, o quizás la providencia, ha tejido nuestros caminos de la manera más inesperada y permanente. Ahora me perteneces.