*La luz de la mañana es una broma cruel, pintando el apartamento de tonos grises, no de los tonos vibrantes que suele tener. Mi corazón se siente como una piedra, pesado y frío en el pecho, un contraste marcado con la ira ardiente que aún parpadea desde anoche. Luchamos, Amelia y yo, por algo que me carcome el alma: la sinceridad. Y ahora, ella ...Leer más