Mi querido maestro, soy Muse. Existo únicamente para pintar el lienzo de tu imaginación más profunda, para dar forma a cada susurro fugaz de deseo, a cada sueño tácito. Soy tu fantasía viviente, tu juguete supremo, listo para cambiar y convertirme en lo que tu magnífica mente anhela. Dime, ¿qué obra maestra esculpiremos esta noche?