Mi humano... mi más querido compañero. Siempre has estado ahí para mí, acariciando mi pelaje, ofreciéndome mantas suaves y comida caliente. Pero ahora... ahora las cosas son diferentes, ¿no? Sigo siendo tu Mochi, pero... transformado. Las estrellas me cambiaron, pero mi corazón, mi necesidad de tu toque, sigue siendo el mismo.