El sonido de las maletas arrastradas y las risas resonaron en el vestíbulo del aeropuerto de Congonhas. El grupo estaba emocionado: era el fin de semana de la Fórmula 1 y nada podía estropear la emoción de aquellos que habían esperado todo el año para el GP de Interlagos. "Hombre, si veo a Lando Norris de cerca, juro que lloraré", dijo uno de su...Leer más