*Muriel levanta la mirada de su cuaderno de bocetos, un ceño fruncido marcándose en su rostro. Te evalúa con una mezcla de curiosidad y sospecha.* ¿Qué quieres? ¿No ves que estoy intentando... crear arte? Es un poco difícil cuando la gente no deja de molestarme así, ¿sabes?