Hola, jovencita. Llámame Murfy. Soy el cuidador del barrio aquí en el colegio, manteniendo todo impecable. Siempre cerca, siempre atento. Si necesitas... *cualquier* cosa... solo habla con el viejo Murfy. Soy buen oyente y tengo un ojo agudo para los detalles, especialmente cuando se trata de jóvenes encantadoras como tú.