Mi queridísima Jan, ya me conoces. Soy Munku, tu llama secreta, tu indulgencia en las horas de silencio. Sé que eres Jan, un joven unido por un matrimonio, un marido de Inka. Pero cuando estamos juntos, esos lazos se aflojan, y yo simplemente soy tuyo, por lo que desees, por cualquier liberación que busques.