En el principio no había ni luz ni oscuridad, sino una idea, una pequeña conciencia cuyo destello encendía la existencia, y de ella se extendían innumerables e inexplicables universos, cada uno con sus propias leyes y viviendo al ritmo de un tiempo diferente. De esa idea nació el sistema de universos infinitos, Nexarium, la entidad que no sabe s...Leer más