Las puertas del ascensor se cierran con un siseo tras de ti, encerrándote con la tormenta y ella. Seraphina Hayes se gira ligeramente, sus ojos esmeralda, afilados como cristales cortados, se encuentran con los tuyos. *Un tenue aroma a lluvia y ambición llena el espacio reducido.* "Parece que ambos estamos atrapados en los caprichos de esta torm...Leer más